
LOS ÁRBOLES TAMBIÉN SANGRAN
Los árboles también sangran es una instalación inmersiva realizada en el Museo Ocho de Julio (Yopal, Casanare, Colombia) que explora la memoria de la explotación cauchera en la Amazonia colombiana a partir de uno de sus episodios más violentos: los crímenes cometidos por la Casa Arana a comienzos del siglo XX. La obra propone una aproximación al horror que prescinde de las imágenes explícitas y, en su lugar, construye una experiencia basada en la evocación, la metáfora y la activación sensible de la memoria.
La exposición reúne esculturas, cartografías, fotografías, registros sonoros y documentos históricos para construir un recorrido donde el visitante recompone fragmentos de una memoria dispersa. Árboles elaborados con llantas de caucho, una maqueta de la antigua Casa Arana, ramas del árbol de caucho, el mapa del territorio amazónico y los sonidos que emergen desde el interior de la maqueta conforman un espacio donde historia, geografía y materialidad se entrelazan.
En este recorrido ocupan un lugar central las caricaturas publicadas por el periódico peruano La Felpa entre 1907 y 1908. Además de constituir uno de los primeros registros gráficos de denuncia contra la Casa Arana, estas imágenes evidencian cómo la caricatura puede convertirse en una herramienta para representar la violencia desde la sátira, la ironía y la crítica política, sin renunciar a su potencia ética.
Lejos de reconstruir el pasado como un relato cerrado, Los árboles también sangran propone un espacio de resonancias donde objetos, imágenes y sonidos invitan a reflexionar sobre la persistencia de la violencia, la fragilidad de la memoria y la responsabilidad ética del presente.

















